La mina de Barrenas, su presa y la caseta de registro
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La mina de Barrenas, su presa y la caseta de registro

Esta galería drenante es el lugar donde se inicia la conducción de aguas de Aspe a Elche, construida entre 1785 y 1789 por el arquitecto aspense José Gonzálvez de Coniedo a instancias del obispo de Orihuela José Tormo con el fin de paliar la acuciante necesidad de agua dulce que tenían los habitantes de Elche. En su momento el manantial perteneció al aspense Cayetano Castelló de Cremades, alias Barrenas, quien lo vendió al Ayuntamiento de Elche en marzo de 1785 por la cantidad de 22 libras y 10 sueldos.

La galería central de la mina, que está abovedada y revestida de mortero de cal y es transitable por medio de un andén, penetra unos 60 metros sobre el margen izquierdo del cauce, pasando por debajo de la carretera que va a Monforte; dispone además de tres galerías trasversales, que fueron excavadas en su día para facilitar el afloramiento de nuevos caudales. En el proyecto original, la canalización cruzaba el cauce del río embutida en un azud hasta llegar a la caseta de registro, donde se instalaron las llaves de paso que controlaban la circulación del agua. A día de hoy todavía evacúa un caudal considerable, pero se pierde en el río por la destrucción de su cañería.

Desde este punto y a lo largo de su trazado de más de 16 km, la conducción presenta un completo repertorio de obras de la mejor ingeniería hidráulica, destacando entre todas ellas el acueducto conocido como Puente de los Cinco Ojos. Finalmente, tras mantenerse operativa durante 160 años, periodo en el que soportó numerosas e importantes reformas, la canalización dejó de utilizarse en 1949, quedando desde entonces abandonada.